Hace unos años dijo un político catalán que su objetivo era lograr que la gente fuese feliz y a juzgar por algunas encuestas internacionales y por lo que se ve, lo somos. Y a pesar de todo nos estamos quejando siempre. Con las medidas de ajuste y recortes del Gobierno todo el mundo se queja: los indigentes, los pobres, los parados, los trabajadores que pueden ver en peligro su puesto de trabajo, los funcionarios, las familias que no llegan a fin de mes, los hipotecados, los comerciantes, los empresarios y los banqueros porque no pueden enriquecerse como en tiempos de crecimiento descontrolado. Pero ninguna de estas clases reacciona enérgicamente para poner orden aunque estemos en manos de ineptos, de especuladores e hijos de Alah.
Pero si el Gobierno ve lo que ocurre en una semana como esta, que con la gasolina a 1,50 € el litro, salen de viaje con sus coches unos ocho millones de familias, se preguntará dónde está la crisis.
Estos días me dan mucha pena los andaluces. Muchísimos han llorado de emoción al ver pasar las procesiones y otros han llorado porque la lluvia no les permitió lucirse, algo que desean las cofradías todo el año. Pero que no se preocupen, porque dentro de unos días comienza la Feria de Sevilla, esa tan popular, donde montan cientos de casetas para el disfrute de la élite, mientras el pueblo puede reventar paseando por las callejuelas de la real, eso sí, con derroche de iluminación, viendo buenas hembras vestidas de faralaes y montadas a caballo.
Y si eso no les llena o les sabe a poco, unas semanas después tienen el Rocío, a donde peregrinan con maravillosas carretas los que se lo pueden permitir, para ver a la Virgen. El año pasado les fastidió un poco la lluvia y espero que esta vez tengan un día perfecto para que los almonteños asalten la verja poco después de las doce de noche, es decir, de madrugada, como tendría que ser. ¡Joder! Qué bien se lo pasan en el sur, especialmente en primavera. Quiero irme para Andalucía y no ser un primavera del norte.
domingo, 8 de abril de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
Le petit Sarkozy
Estos días el pequeño Sarkozy soltó la lengua en plena campaña y los socialistas españoles se mosquearon. Es que duele que nos digan la verdad. Pero la verdad es que todos los políticos son unos impresentables, aunque en otros países europeos no sean tan corruptos como los españoles.
Sarkozy comparó a España con Grecia y no va mal encaminado. Lo que no entiendo es por qué nos molesta lo que dice, si Aznar estuvo varios años haciendo lo mismo en cuanto le ponían un micro o una cámara delante. Incluso llegó a decir que si veía a España en una situación desesperada, que no tendría más remedio que volver a la política. Pues a qué espera, si su pupilo Rajoy sólo sabe decir que las cosas irán a peor, para curarse en salud. Con Aznar se decía que España iba bien y después todo el Partido Popular deseaba que las cosas fuesen cuanto peor mejor, para que pudiera llegar al poder el vago que esperaba tumbado en la hamaca. Ahora protestan por la herencia recibida. Pues que se jodan, por estúpidos y por no haber dado un palo al agua en siete años. Lo que más jode es que los electores aún no se hayan arrepentido de haberles votado, como si fuesen sadomasoquistas. ¡Viva la estupidez humana!
Recuerdo que Felipe González dijo al principio de su segunda legislatura, que para repartir riqueza primero había que crearla, como así fue, hasta el punto que veinte años después todos los españoles nos creíamos ricos y nos hemos pegado la ostia. Lo que ocurre ahora es que son unos cuantos hijos de puta los que lo quieren todo para ellos y se lo estamos permitiendo por cobardes. Tenemos menos huevos que los maricones. ¿Queremos quedar sin las libertades y sin los derechos conseguidos con tanto sacrificio durante treinta años? Si es así, que nos vayan dando, que a lo mejor nos gusta.
Sarkozy comparó a España con Grecia y no va mal encaminado. Lo que no entiendo es por qué nos molesta lo que dice, si Aznar estuvo varios años haciendo lo mismo en cuanto le ponían un micro o una cámara delante. Incluso llegó a decir que si veía a España en una situación desesperada, que no tendría más remedio que volver a la política. Pues a qué espera, si su pupilo Rajoy sólo sabe decir que las cosas irán a peor, para curarse en salud. Con Aznar se decía que España iba bien y después todo el Partido Popular deseaba que las cosas fuesen cuanto peor mejor, para que pudiera llegar al poder el vago que esperaba tumbado en la hamaca. Ahora protestan por la herencia recibida. Pues que se jodan, por estúpidos y por no haber dado un palo al agua en siete años. Lo que más jode es que los electores aún no se hayan arrepentido de haberles votado, como si fuesen sadomasoquistas. ¡Viva la estupidez humana!
Recuerdo que Felipe González dijo al principio de su segunda legislatura, que para repartir riqueza primero había que crearla, como así fue, hasta el punto que veinte años después todos los españoles nos creíamos ricos y nos hemos pegado la ostia. Lo que ocurre ahora es que son unos cuantos hijos de puta los que lo quieren todo para ellos y se lo estamos permitiendo por cobardes. Tenemos menos huevos que los maricones. ¿Queremos quedar sin las libertades y sin los derechos conseguidos con tanto sacrificio durante treinta años? Si es así, que nos vayan dando, que a lo mejor nos gusta.
jueves, 5 de abril de 2012
Fanatismo religioso
Hace muchos miles de años, los homínidos adoraban al Sol, pero no tardaron en adorar a otros dioses. Gracias a ello, con el paso del tiempo, se fueron creando religiones y éstas se fueron multiplicando cada vez que algún espabilado se escindía porque no se atrevía a decirle al líder, quítate tú que me pongo yo.
Ahora mismo existen miles de religiones en todo el mundo, unas más universales y otras que actúan como verdaderas sectas o mafias, pero son todas más de lo mismo, aunque unas más fanáticas que otras, con lo que sus creyentes tardarán siglos en despertar y reaccionar, como en el caso de los musulmanes.
Durante el franquismo la Iglesia Católica tenía mucho poder porque la ciudadanía estaba obligada a practicar la religión. Pero con la llegada de la democracia y la libertad, el pueblo español se sintió liberado y ya no se ve obligado a asistir a los aburridos oficios religiosos. Aunque cuando llegan estas fechas y vemos el fanatismo que hay principalmente en el sur en cuanto a las procesiones, uno se da cuenta que en vez de avanzar, retrocedemos; lo que salva a las curias episcopales, que seguirán chupando del bote, engordando sus panzas y disfrutando los placeres mundanos, pues ellos son los primeros en saber que estamos aquí de paso, como todas las especies animales y plantas, y que cuando la vida se acaba se acabó todo.
Y mientras en el sur disfrutan de las procesiones con el permiso de la lluvia y con otras fiestas impuestas por la Iglesia, en el norte los ciudadanos revientan trabajando para poder sobrevivir y mantener al Estado. Esto no hay quien lo arregle.
Si los muros de los cementerios son construcciones completamente inútiles, porque los que están dentro no pueden salir y los que están fuera no quieren entrar, y si Dios es el dinero y no existen el Cielo ni el Infierno, las religiones son también totalmente inútiles, por mucho que la Iglesia colabore en instituciones educativas y sanitarias como negocio muy rentable y cuenten en su seno con la ONG Cáritas. Creo que el mundo iría mucho mejor sin tantos vividores.
Ahora mismo existen miles de religiones en todo el mundo, unas más universales y otras que actúan como verdaderas sectas o mafias, pero son todas más de lo mismo, aunque unas más fanáticas que otras, con lo que sus creyentes tardarán siglos en despertar y reaccionar, como en el caso de los musulmanes.
Durante el franquismo la Iglesia Católica tenía mucho poder porque la ciudadanía estaba obligada a practicar la religión. Pero con la llegada de la democracia y la libertad, el pueblo español se sintió liberado y ya no se ve obligado a asistir a los aburridos oficios religiosos. Aunque cuando llegan estas fechas y vemos el fanatismo que hay principalmente en el sur en cuanto a las procesiones, uno se da cuenta que en vez de avanzar, retrocedemos; lo que salva a las curias episcopales, que seguirán chupando del bote, engordando sus panzas y disfrutando los placeres mundanos, pues ellos son los primeros en saber que estamos aquí de paso, como todas las especies animales y plantas, y que cuando la vida se acaba se acabó todo.
Y mientras en el sur disfrutan de las procesiones con el permiso de la lluvia y con otras fiestas impuestas por la Iglesia, en el norte los ciudadanos revientan trabajando para poder sobrevivir y mantener al Estado. Esto no hay quien lo arregle.
Si los muros de los cementerios son construcciones completamente inútiles, porque los que están dentro no pueden salir y los que están fuera no quieren entrar, y si Dios es el dinero y no existen el Cielo ni el Infierno, las religiones son también totalmente inútiles, por mucho que la Iglesia colabore en instituciones educativas y sanitarias como negocio muy rentable y cuenten en su seno con la ONG Cáritas. Creo que el mundo iría mucho mejor sin tantos vividores.
miércoles, 4 de abril de 2012
La solución para los problemas de España
Después de la gran depresión de finales de la década de los 20, la economía mundial no comenzó a funcionar hasta que iniciaron la fabricación masiva de todo tipo de armamento para dar y vender. Esta industria y las guerras eran el negocio del siglo y siguen siéndolo desgraciadamente. Y no quiero hablar de la aberración de las decenas de miles de bombas atómicas que amenazan con aniquilar todo tipo de vida en la Tierra.
Circunscribiéndonos a España, hemos pasado otra gran crisis entre los años 70 y 80, tras la cual hemos disfrutado de unos años de crecimiento incomparable con ninguna otra época de la historia. En cambio, la crisis de los 90 fue una broma comparándola con aquella o con la actual.
Ha fracasado el comunismo por culpa de la burocracia, la corrupción y la gerontocracia y también el socialismo, debido a la corrupción y a sus líderes inútiles. Pero lo peor de todo son las políticas neoliberales del maldito capitalismo, que nos condujeron al desastre económico y social en todo el mundo.
Los problemas que más nos preocupan en España según las encuestas del CIS son el paro, la economía y la lacra política. Desde que los políticos más ineptos y corruptos nos han metido en este caos, miles de cabezas pensantes se estrujan las meninges cada día para buscar soluciones a lo que no tiene arreglo.
Pero yo sí tengo una idea para España. Como es el país donde hay más políticos por metro cuadrado, donde hay más parados, donde hay más jubilados y otras tribus de personas que no trabajan, ¿Por qué no se invaden los ayuntamientos, las diputaciones, los parlamentos autonómicos y consejerías, los ministerios y el Senado, hasta lograr que el 50% de los políticos que sobran renuncien a sus cargos y que los demás opten a su cargo por oposición como cualquier funcionario, incluidos los empleados de la limpieza pública? Y si a los políticos que sean necesarios se les pagara lo mismo que a cualquier trabajador, tendríamos dinero para salir de la crisis de repente, sino haced cuentas y veréis que todo cuadra.
No se puede tolerar que se hayan dilapidado miles de millones de euros en cientos de gilipolladas y que en la primera legislatura de Zapatero hubiese dinero para repartir a diestro y siniestro, como los 400 € a plazos por contribuyente, ayudas para alquileres a jóvenes, cheques bebé y otras ocurrencias del iluminado ZP y que cinco años después nos encontremos endeudados para toda la vida. ¡Hijos de puta! ¿Por qué no revientan, políticos y banqueros?
Circunscribiéndonos a España, hemos pasado otra gran crisis entre los años 70 y 80, tras la cual hemos disfrutado de unos años de crecimiento incomparable con ninguna otra época de la historia. En cambio, la crisis de los 90 fue una broma comparándola con aquella o con la actual.
Ha fracasado el comunismo por culpa de la burocracia, la corrupción y la gerontocracia y también el socialismo, debido a la corrupción y a sus líderes inútiles. Pero lo peor de todo son las políticas neoliberales del maldito capitalismo, que nos condujeron al desastre económico y social en todo el mundo.
Los problemas que más nos preocupan en España según las encuestas del CIS son el paro, la economía y la lacra política. Desde que los políticos más ineptos y corruptos nos han metido en este caos, miles de cabezas pensantes se estrujan las meninges cada día para buscar soluciones a lo que no tiene arreglo.
Pero yo sí tengo una idea para España. Como es el país donde hay más políticos por metro cuadrado, donde hay más parados, donde hay más jubilados y otras tribus de personas que no trabajan, ¿Por qué no se invaden los ayuntamientos, las diputaciones, los parlamentos autonómicos y consejerías, los ministerios y el Senado, hasta lograr que el 50% de los políticos que sobran renuncien a sus cargos y que los demás opten a su cargo por oposición como cualquier funcionario, incluidos los empleados de la limpieza pública? Y si a los políticos que sean necesarios se les pagara lo mismo que a cualquier trabajador, tendríamos dinero para salir de la crisis de repente, sino haced cuentas y veréis que todo cuadra.
No se puede tolerar que se hayan dilapidado miles de millones de euros en cientos de gilipolladas y que en la primera legislatura de Zapatero hubiese dinero para repartir a diestro y siniestro, como los 400 € a plazos por contribuyente, ayudas para alquileres a jóvenes, cheques bebé y otras ocurrencias del iluminado ZP y que cinco años después nos encontremos endeudados para toda la vida. ¡Hijos de puta! ¿Por qué no revientan, políticos y banqueros?
martes, 3 de abril de 2012
Fútbol
A mí nunca me ha gustado el fútbol, pero desde que las cosas van tan mal en España y especialmente en Catalunya, es de agradecer poder contar con un equipo como el Barça, que de vez en cuando nos hace olvidarlo todo durante dos horas. Lo que no me gusta nada es que haya tantos miles de estúpidos fanáticos del Real Madrid, que estaban deseando que perdiese al Barça. Ya me gustaría ver al prepotente equipo blanco jugar contra el Milán y no contra el de mi pueblo de Chipre. Si no fuésemos tan envidiosos, ignorantes y estúpidos, disfrutaríamos mucho más si llegasen los dos equipos nacionales a la final de la Champions, para demostrar al mundo que al menos en eso somos los mejores. Mañana no pienso ver el partido aunque me pagasen por ello, porque sabiendo ya el resultado me ponen enfermo con su soberbia.
Es una lástima que durante la Dictadura se dijera que el fútbol era la droga del pueblo, porque no había libertad para hablar de otra cosa. Pero ahora, con la que está cayendo, ¿cómo es posible que tantos millones de bobalicones pierdan el tiempo viendo ese deporte tan aburrido? Con razón los medios de comunicación sólo hablan del Madrid y del Barça, de Ronaldo y de Messi, como si no existieran más equipos ni jugadores u otros interesantes deportes.
Es intolerable que gracias a tanto fanatismo futbolero haya individuos tan vulgares y ordinarios como CR7 que ganen tantos millones. ¿Os imagináis cómo se comportarían ese chulo y el morito, si fuesen ingleses o alemanes? Si lo fueran serían completamente normales. Lo dicho, que nos vayan dando y mañana más.
Es una lástima que durante la Dictadura se dijera que el fútbol era la droga del pueblo, porque no había libertad para hablar de otra cosa. Pero ahora, con la que está cayendo, ¿cómo es posible que tantos millones de bobalicones pierdan el tiempo viendo ese deporte tan aburrido? Con razón los medios de comunicación sólo hablan del Madrid y del Barça, de Ronaldo y de Messi, como si no existieran más equipos ni jugadores u otros interesantes deportes.
Es intolerable que gracias a tanto fanatismo futbolero haya individuos tan vulgares y ordinarios como CR7 que ganen tantos millones. ¿Os imagináis cómo se comportarían ese chulo y el morito, si fuesen ingleses o alemanes? Si lo fueran serían completamente normales. Lo dicho, que nos vayan dando y mañana más.
lunes, 2 de abril de 2012
La deriva de España
La deriva de España comenzó cuando Aznar fue el primero que ganó con trampa a los socialistas en las elecciones en Castilla-León en los años 80, por eso el fracasado Fraga le nombró a dedo cuando en un congreso de Alianza Popular los compromisarios aclamaban como líder con cara y ojos a Miguel Herrero de Miñón. El guaperas ganó las elecciones generales a la tercera y al llegar a poder propició toda la especulación posible en el sector de la construcción, lo que nos condujo a la situación actual; además de múltiples casos de corrupción, que con un poco de suerte para el próximo siglo ya estarán condenados todos esos ladrones. En cambio, ahora la culpa es del inútil de Zapatero y de Rubalcaba. Si no fuera por el tema de la construcción, la crisis no sería tan grave y no nos encontraríamos ahora en la ruina total.
Cuando Aznar se retiró, si se le puede llamar retiro, nombró al más inútil de los que le rodeaban, por si tenía que volver él por la puerta grande. Y ahora, también a la tercera, nos toca sufrir cada día viendo como su sucesor nos da todas las malas noticias posibles, intentando ponerle el cascabel al gato. Hoy ya no es Europa ni el gobierno alemán quien se va a enterar de lo que guisan en el presupuesto para este año, sino que es el partido que sustenta al gobierno conservador de la Merkel. Tiene que dar explicaciones a todo el mundo menos a los “españolesh”. ¿Cómo puede ser tan títere y monigote? ¿Qué hemos hecho para merecer esto? Tengamos paciencia, por favor, que nada es para siempre.
Cuando Aznar se retiró, si se le puede llamar retiro, nombró al más inútil de los que le rodeaban, por si tenía que volver él por la puerta grande. Y ahora, también a la tercera, nos toca sufrir cada día viendo como su sucesor nos da todas las malas noticias posibles, intentando ponerle el cascabel al gato. Hoy ya no es Europa ni el gobierno alemán quien se va a enterar de lo que guisan en el presupuesto para este año, sino que es el partido que sustenta al gobierno conservador de la Merkel. Tiene que dar explicaciones a todo el mundo menos a los “españolesh”. ¿Cómo puede ser tan títere y monigote? ¿Qué hemos hecho para merecer esto? Tengamos paciencia, por favor, que nada es para siempre.
domingo, 1 de abril de 2012
Día de la Victoria
Hace hoy tres años comencé a escribir en este blog y es una lástima que casi nadie lo lea, porque me despacho a gusto con los hijos de perra que nos explotan.
Hoy también hace cien días que nos gobierna el ilustrísimo Rajoy, el Presidente más manipulable de los que hemos tenido, el que quiere que España vuelva a ser una, grande y esclava, en manos de las patronales, la banca, compañías de servicios y multinacionales. Hace setenta y tres años otro gallego, que no tenía que haber nacido, tiñó España de rojo con la sangre de los españoles honrados, con la ayuda del general Mola y otros.
En las regiones ganadas por las tropas franquistas se hizo evidente que la represión no iba a ser piadosa, a pesar del hondo catolicismo de los represores. El general Mola había dado instrucciones claras para propagar una atmósfera de terror, creando la impresión de total dominación, fusilando a cualquiera que se declarase abiertamente a favor del Frente Popular o simplemente por una acusación maliciosa e interesada. Se adoctrinó a los ciudadanos en las consignas “Por el Imperio hacia Dios”, “Por la Patria, el pan y la justicia” o “Arriba España”. Derogaron todas las libertades e impusieron la simbología fascista. El Fuero del Trabajo de 1938 fue otra declaración de principios doctrinales: propiedad privada, sindicatos verticales, intervención estatal en las normas de trabajo y el fomento de la economía y prohibición de la huelga. Inspirada en los principios de la ortodoxia católica, la moral franquista fue reaccionaria: se abolía la educación mixta y el divorcio, sólo sería legal el matrimonio canónico, impusieron una férrea censura y unas normas estrictas de decencia pública en la calle, la playa o el mal visto baile. Así durante cuarenta interminables años, que creía que no acabarían nunca.
Luego llegó la democracia y recuerdo que en 1982 Landelino Lavilla decía que España no era socialista, cuando gobernaban en todas las comunidades excepto en Galicia, Euskadi y Catalunya, donde había tantos o más votos progresistas que para la derecha gobernante. Todos sabemos lo mucho que se ha avanzado en estos treinta años con la España roja, aunque se deberían haber conseguido muchas más cosas positivas para el equitativo reparto de la riqueza, todo lo contrario de lo que ocurre hoy en día.
Pero España vuelve a estar teñida de azul, gracias en parte a varios millones de trabajadores que les han votado conscientemente, dejándose engañar por el Partido Popular. ¿Y ahora qué hacemos? ¿Nos resignamos o reaccionamos enérgicamente antes de tener que utilizar la vaselina de la que hablaba ayer?
El demagogo y cínico portavoz del PP en el Congreso dijo hoy que la crisis se debe al Gobierno de Rubalcaba. No sabía yo que Rubalcaba había sido Presidente. Que no nos pase nada con esa gentuza en el Gobierno y el pueblo viéndolas venir. Lo dije ayer. Espero que para el Primero de Mayo salgan millones de personas a manifestarse o estamos perdidos en manos de esos impresentables.
Hoy también hace cien días que nos gobierna el ilustrísimo Rajoy, el Presidente más manipulable de los que hemos tenido, el que quiere que España vuelva a ser una, grande y esclava, en manos de las patronales, la banca, compañías de servicios y multinacionales. Hace setenta y tres años otro gallego, que no tenía que haber nacido, tiñó España de rojo con la sangre de los españoles honrados, con la ayuda del general Mola y otros.
En las regiones ganadas por las tropas franquistas se hizo evidente que la represión no iba a ser piadosa, a pesar del hondo catolicismo de los represores. El general Mola había dado instrucciones claras para propagar una atmósfera de terror, creando la impresión de total dominación, fusilando a cualquiera que se declarase abiertamente a favor del Frente Popular o simplemente por una acusación maliciosa e interesada. Se adoctrinó a los ciudadanos en las consignas “Por el Imperio hacia Dios”, “Por la Patria, el pan y la justicia” o “Arriba España”. Derogaron todas las libertades e impusieron la simbología fascista. El Fuero del Trabajo de 1938 fue otra declaración de principios doctrinales: propiedad privada, sindicatos verticales, intervención estatal en las normas de trabajo y el fomento de la economía y prohibición de la huelga. Inspirada en los principios de la ortodoxia católica, la moral franquista fue reaccionaria: se abolía la educación mixta y el divorcio, sólo sería legal el matrimonio canónico, impusieron una férrea censura y unas normas estrictas de decencia pública en la calle, la playa o el mal visto baile. Así durante cuarenta interminables años, que creía que no acabarían nunca.
Luego llegó la democracia y recuerdo que en 1982 Landelino Lavilla decía que España no era socialista, cuando gobernaban en todas las comunidades excepto en Galicia, Euskadi y Catalunya, donde había tantos o más votos progresistas que para la derecha gobernante. Todos sabemos lo mucho que se ha avanzado en estos treinta años con la España roja, aunque se deberían haber conseguido muchas más cosas positivas para el equitativo reparto de la riqueza, todo lo contrario de lo que ocurre hoy en día.
Pero España vuelve a estar teñida de azul, gracias en parte a varios millones de trabajadores que les han votado conscientemente, dejándose engañar por el Partido Popular. ¿Y ahora qué hacemos? ¿Nos resignamos o reaccionamos enérgicamente antes de tener que utilizar la vaselina de la que hablaba ayer?
El demagogo y cínico portavoz del PP en el Congreso dijo hoy que la crisis se debe al Gobierno de Rubalcaba. No sabía yo que Rubalcaba había sido Presidente. Que no nos pase nada con esa gentuza en el Gobierno y el pueblo viéndolas venir. Lo dije ayer. Espero que para el Primero de Mayo salgan millones de personas a manifestarse o estamos perdidos en manos de esos impresentables.
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